sábado, 8 de octubre de 2011

¿Cuántas maneras de querer? Y sólo la que hace sufrir es la verdadera.



Y en ese momento te das cuenta, de que todavía queda algo, aunque sea casi inexistente, pero puedes sentirlo, y no lo dices, pero cuándo le ves te sigue latiendo el corazón más fuerte de lo normal, y te pones nerviosa, y dices que le odias, pero en realidad estas pensando en que él da sentido a tú vida. Luego a las demás personas, las engañas, y dices que le has olvidado, que ya no es nada, aunque pienses que lo es todo, y lo dices tantas veces, que tú corazón se lo cree, de una forma estúpida pero lo hace. Y empiezas a ver la vida distinta, ya no te sientes tan atada, y sí, le sigues queriendo, pero de una manera distinta, porque le quieres, pero tú corazon no lo sabe; en realidad, tú corazón piensa que esta enamorada de otra persona, y se lo dices al mundo, aunque esa persona sea un chico que ves pasar por la calle, tú inocente corazón, piensa que se ha enamorado. Y un día cuándo crees odiarle, y haber rehecho tú vida, hablais, y esta más simpático que nunca, atí te sorprende, y miras una foto suya, entonces, notas que tú corazón empieza a recobrar el sentido y notas, como empieza a ser liberado, y lo sientes, sientes que todavía le quieres...

lunes, 8 de agosto de 2011

No fuiste tú el problema.


Lo fui yo, por enamorarme de quien no debía. Pero, tranquilo, alguien algún día te agradecerá que no me quisieras a tu lado. Tú me enseñaste amar, a luchar por lo que se quiere. Pero también me enseñaste a olvidar y a darme cuenta que no todo merece la pena en esta vida, o por lo menos que TÚ no mereces la pena. Ya no lo intentes más, no voy a volver a llorar por ti, solo queda ser feliz.

domingo, 7 de agosto de 2011

Ya asimilé que todo termino.


Si, por fin. Por fin me di cuenta de que tanto esfuerzo no mereció la pena. No para alguien como tú. Creo que ya he aguantado demasiado, has jugado conmigo, me has pisoteado. Pero ya no más, llego mi momento, el momento en que me hago valer. Y que la gente se de cuenta ni que ni un CHICO ni nadie podrá quitarme las ganas de vivir y de sonreír. ¿La verdad? Te quise como a nadie lo había echo nunca y creo que lo sigo haciendo. Llore como por nadie lo había echo. Sufrí por ti más de lo que te imaginas. Y me hacías feliz con la mínima cosa. Me hacías pasar de 0 a 100 en la escala de la felicidad con cualquier cosa que hicieras. Podría haberte entregado lo mejor de mi, pero tu preferiste a otras. No puedo hacer nada más, solo queda olvidarte y ser feliz sin ti .